8 de julio de 2016

Intervención en asamblea de base: una sorprendente noche electoral



Intervención en el consejo político local de Esquerda Unida Vigo analizando los resultados de Unidos Podemos. Las asambleas son abiertas y hay muchas intervenciones, los miembros del blog compartimos esta:


Compañeras y compañeros, después de una noche electoral sorprendente ahora toca hacer balance. Esa noche electoral me encontraba en el local con compañeros del resto de organizaciones de la confluencia, contábamos con un televisor y veíamos con caras largas como subía el recuento pero apenas subían nuestros diputados. Me sentí tan mal que tuve que salir del local, recorrer unos metros hasta una esquina, sentarme, llamar a mi madre y llorar junto a ella. El análisis emocional fue claro.

En un momento dado decidí levantarme y volver al local a analizar fríamente que había pasado. Apenas me separaban unos metros del local, pero en esos pocos pasos hice un análisis que con el paso de los días he enriquecido y reafirmado.

Primero pensé en las confluencias anteriores como AGE y Marea de Vigo, todas esas confluencias nos habían dado grandes alegrías en lo electoral pero problemas importantes en lo interno. Mientras me alegraba por tener a compañeras en las instituciones, yo ponía el foco entonces en que las cosas no se estaban haciendo bien y fruto de la falta de cultura de confluencia los procesos no eran todo lo participativos que debieran, las bases no se movilizaban lo suficiente y el programa siempre estaba en segundo plano. Ahora por coherencia no podía echarle la culpa del mal resultado electoral a ninguno de esos factores porque nunca supusieron un lastre electoral. La bajada había que buscarla en otro lado así que seguí caminando y pensé que la gente no iba a votar diciendo que como no hicimos primarias “votaban al PP”, sino que iban pensando en Venezuela, en que miedo Pablo Iglesias de presidente, en que les íbamos a quitar la pensión y otras barbaridades que podían oírse en los colegios electorales. La palabra clave que lo unía todo era EL MIEDO, esa palabra de cinco letras recorría España alentada por los demás partidos y los medios de comunicación y al que no ayudó esa gota del BREXIT que más bien colmó el vaso de mucha gente. Incluyo dentro del miedo, que nos afectara electoralmente no apoyar al PSOE cuando ellos nunca buscaron nuestro apoyo ni políticas de cambio real.

Seguí caminando y pensé en cómo se combate el miedo, que era el factor principal de desmovilización y no se me ocurría ni ocurre mejor manera que luchando juntos, tejiendo alianzas para vencerlo, por esa razón consideré que aunque electoralmente esta alianza no fuera tan buena como las anteriores, era con diferencia la mejor y más acertada de todas las alianzas que hemos hecho hasta ahora. Por cierto mencionar que días después Anguita diría: “ya me hubiera gustado a mi tener 71 diputados”.

Solamente llevaba tres pasos cuando pensé en Syriza, hoy no es ejemplo de nada pero lo era en la oposición. Allí tuvieron unas elecciones en las que todas las encuestas decían que Syriza iba a ganar pero al final se quedó muy lejos de la mayoría necesaria tras una campaña del miedo. Sí obligó al Partido Popular Griego (Nueva Democracia) a aliarse con el PSOE griego (PASOK) para una legislatura corta cargada de recortes, lo que favoreció una lucha en la calle liderada por Syriza y en poco tiempo elecciones anticipadas co el miedo ya superado. Estamos en la misma tesitura, aquí el PSOE hará presidente a Mariano Rajoy con su abstención, Pedro Sánchez va a tener que apoyar un gobierno del Partido Popular por mucho que jueguen al gato y al ratón hasta el último minuto. El PSOE es un partido de régimen y el PP no tiene más apoyos útiles. Haber logrado esto servirá para que las contradicciones de los votantes socialistas afloren y nos convertirá de facto en el jefe de la oposición frente a un gobierno que seguirá aprobando recortes con las abstenciones del PSOE, y si no al tiempo.

Si hablábamos de que queríamos construir, no estábamos solo intentando construir una alianza electoral, queríamos crear un bloque político y social que nos permitiera tener fuerza en la calle y ahora vamos a poder construir ese movimiento político y social deseado con las mejores raíces, porque sabemos lo fuerte que es el enemigo de clase, porque lo hemos visto en estas elecciones y porque no tenemos que competir electoralmente lo que nos ayudará a centrarnos en nuestros objetivos y dejar atrás las viejas rencillas de una izquierda a la que tanto le cuesta siempre estar unida.

Si alguien tiene duda sobre quienes deben ser nuestros aliados y quienes no, no tienen más que ver a los líderes políticos y sus bases en esa noche electoral, porque yo veía a compañeros de Podemos y Anova hundidos, pero veía al PSOE, con su peor resultado electoral hasta la fecha y los veía absolutamente felices, radiantes. Igual los de Ciudadanos que también habían bajado y ya ni cuento como estaban en el PP. La noche electoral los únicos que estábamos tristes éramos nosotros. Si queréis saber quién es nuestro enemigo de clase y quienes eran el cambio real no hay más que ver quién estaba alegre y quién triste esa noche electoral.

Aunque sentí que el peso de la campaña la llevó IU, a la hora de reparto de panfletos y demás, hubo algunos compañeros de otras formaciones políticas que nos ayudaron. Un chico de Podemos, con coleta estaba en la sede conmigo y nos abrazamos, había trabajado conmigo en campaña y yo sabía que yo quería construir algo con él, que era de los míos y no me cabe ninguna duda que nuestra lucha pasa por alianzas como esta.

He vuelto a ser el coco, lo fácil esta vez era decir aquello de “os lo dije” cuando ponía el acento en los problemas en las anteriores citas electorales, sería cortar cabezas, sería exigir responsabilidades, decir que vamos a morir todos y quedarme tan tranquilo en vez de defender un resultado que se sintió como derrota aquella noche. Pero ese no es el camino, el camino es analizar que ha pasado, ver cómo ha influido el miedo, como se combate y seguir luchando sin olvidar lo que sí hemos logrado.

El miedo es irracional pero las condiciones de vida materiales son continuas, porque la gente va a seguir estando mal, por eso el miedo solo funciona en unas elecciones, nada más, no perdura en el tiempo, se disipa, el régimen ha tenido que jugar su última carta, la gente nos ha visualizado ya en el gobierno y eso significa que pronto podremos corregir el rumbo del país. Ahora nos toca el papel de reforzar la lucha en la calle a casi todos, y digo casi todos porque en Galicia nos toca otro papel, nos tocan las últimas elecciones antes de entrar en un periodo electoral tranquilo. En la noche electoral Feijóo reía a carcajadas y creo que todavía sigue haciéndolo pensando que va a poder revalidar su mayoría absoluta, poniéndonos hospitales privados de la calidad más baja, navegando con narcos o continuando el caos para encontrar centro educativo público. Nos toca a nosotros ser la luz, el faro que ilumine el camino para los gallegos y españoles. A los que están aquí y a los que han tenido que emigrar y están fuera, que tienen mil trabas para votar y que están esperando que en este país cambie algo, un rayo de esperanza que les permita pensar en volver. Necesitamos un buen resultado electoral, no es necesario la mayoría absoluta, en necesario borrarle esa sonrisa a Feijóo, eso es lo que es necesario ahora mismo, que se dejen de reír, que volvamos a pasarles la pelota del miedo, que esa lucha en la calle se intensifique viendo que se puede lograr, que se pueden lograr cambios y que no hay que abandonar la lucha por las justas reivindicaciones.

En este momento del análisis acababa de recorrer esos pocos metros que me separaban en la sede y me acercaba ya al televisor pensando en hacer autocrítica, pensando en que todos los años hacen falta más manos, estamos justos, somos siempre los mismos currando con muy pocas novedades reales, necesitamos ser más, cada vez que una persona pasa de ir a un reparto o prefiere quedarse en casa a ir a una asamblea, eso es un voto más para el partido popular, cada vez que nos matamos a cuchillos es un voto que ganan ellos. 

Llegué al televisor, todo sigue igual, también las mismas caras largas pero ahora ya no lloró, pienso que el camino es tan importante como los resultados y estamos recorriendo el camino correcto. Hay que “botalos” con b, hay que echarlos, si bajamos la cabeza y pensamos que malos somos, si empezamos a ostias entre nosotros nos estaremos equivocando, porque el enemigo de clase que se reía en la noche electoral no está aquí, es el Partido Popular como cabeza visible de muchos más y le vamos a cortar la cabeza, es decir vamos a hacer caer electoralmente al PP en Galicia y visualizar que unidos se puede, que la confluencia es el camino, nos guste o no nos guste, no soy el mayor fan de la convergencia del mundo pero si con lo que pasa a nuestro alrededor estos días no nos damos cuenta de que IU sola no iba a poder, estamos equivocados.

Acabé la noche llegando a casa y haciendo también la reflexión sectaria, viendo que pasó con la gente que tenía el carnet de IU en el bolsillo en estas confluencias y constatando que era el mejor resultado de IU desde el 96 en tiempos de Anguita. Contamos con ocho diputados y dos senadores con el carnet de IU. En la mejor época de Cayo Lara tuvimos 8 diputados y cero senadores de elección directa. 11 contando los aliados, hoy 71 contando a esos aliados. Lo mismo pasa con todas las fuerzas que formaron parte de esta confluencia y que han obtenido un mejor resultado electoral del que obtendrían por separado.

Vienen tiempos duros a los que no acabamos de acostumbrarnos ni debemos hacerlo. Galicia no para. Sabemos resistir pero aquí y ahora nos toca a nosotros iluminar el futuro. 



Salud y república


Hay que decir que las intervenciones se centraron primero en "En Marea" para pasar luego a este plano a nivel estatal. 

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